«Las niñas serán lo que quieran ser»

Despedimos ENERO con una nueva reseña…

Tras el anterior título de Raquel Díaz Reguera titulado «Cuando las niñas vuelan alto» llega a mis manos esta nueva aventura que lleva por nombre «Las niñas serán lo que quieran ser».

Empezamos a conectar con ellas en una historia que nos muestra las piedras del camino, que nos enseña las dificultades que podemos encontrarnos cuando emprendemos vuelo desde niñas pero con un final que deja claro que los sueños, SE HACEN REALIDAD. Las conocimos cuando volaron alto y ahora, lograrán lo que ellas mismas quieran. ¡Vamos a ayudarlas a conseguirlo!

Nos encontramos frente a otro cuento con mucha magia, con valores coeducativos, con fuerza para las niñas y con grandes alas para cumplir los sueños. Con las mismas niñas al frente pero con más personajes en contra que quieren cerrarles las puertas a la felicidad, con muchas ganas de llegar alto pero con piedras que las bajan de su vuelo y con una historia para hacernos sentir, valorar y admirar. Su autora promueve la igualdad, desarrolla historias sobre guerreras que quieren alcanzar lo que desean y deja atrás lo tradicional para defender lo realmente importante. Vamos a descubrir más sobre su interior…

Una niña más se suma a las tres de la historia anterior formando así un equipo de cuatro valientes llamadas: Violeta, Adriana, Jimena y Martina. Cuatro niñas con sueños por cumplir, con cuatro profesiones para alcanzar y con un futuro que quieren alcanzar. Sin embargo, la banda de NOLOCONSEGUIRÁS sigue poniendo piedras en su camino para que el vuelo sea complejo, para que no lleguen a su destino y que su camino tenga más problemas de los que ya han superado en su pasado. Se suman a este equipo negro más personajes, esos que quieren desequilibrarlas buscando la perfección, la inseguridad, el miedo… pero que darán un giro a toda la historia.

Violeta quiere ser astronauta, Adriana piloto, Jimena escritora y Martina violinista… Todas ellas luchan por cumplir esos deseos y cuentan con la ayuda del señor SIQUIERESPUEDES para crear unas grandes alas, que les den fuerza para seguir volando, saltando cualquier obstáculo en su camino.

Un cuento que nos demuestra que para alcanzar lo que queremos no solo sirve soñarlo sino que tenemos que luchar, pelear y combatir contra todo lo malo que aparezca en nuestra vida. A veces el tren se encuentra desvíos en la vía pero siempre llega al destino correcto, y ellas, pequeñas pero luchadoras, conseguirán eso mismo.

Puse voz a estas dos historias hace poco tiempo y escuchando a los más peques me quedó claro que ya no buscamos tener todo listo sino que intentamos aventurarnos, batallar e intentarlo. Porque lo más importante es darles oportunidades, ofrecerles recursos y dejarlos experimentar, porque aunque cometan errores conseguirán aprendizajes que les ayuden a emprender con más fuerza lo que quieren lograr.

Un cuento con alas, con grandes alas, que nos permite ver más allá de lo que tenemos delante, que nos ofrece infinidad de recursos y que imprima de valentía a todas esas niñas que hoy cierran los ojos para verse adultas con sus sueños cumplidos. Y vosotr*s, ¿Creéis que podrán lograr lo que se proponen?

Por supuesto! Tras avanzar en la historia nos encontramos con más piedras, más personajes que las descontrolan pero se dan cuenta que con creer en ellas mismas, con confiar, con quererse tal y como son, con valorarse y con hacer frente a todos esos estereotipos o prejuicios de la sociedad podrán lograr todo lo que quieran. Ellas tienen en su poder el candado de la felicidad y el polvo mágico para cumplir cada deseo, solo tienen que creerlo y VOLAR… sus alas serán sus mejores aliadas.

Es sin duda, un cuento para ayudar a creer en uno mismo, para fomentar la confianza y para ayudar a que todas las niñas, desde pequeñas, entiendan el valor de ser ellas mismas pese a todo lo que las rodee. Aquí es donde, bajo mi punto de vista, influimos maestr*s y familias. En nuestras manos está cerrarles la puerta o abrirsela para que sigan caminando, para que cojan fuerza y para que despierten a sus propios sueños, esos que creyendo en ellas, se cumplirán pronto!

Me siento orgullosa de tener en mis manos algo tan valioso como esto y espero que en un futuro, todas las niñ*as que esten cerca de mi, como profe, como familiar o como cuentista, crean en ellas, se quieran y logren todo lo que se proponen. A veces, la clave está en dar un empujón y yo, desde aquí os pido que jamás cerréis las alas a nuestros peques. Sean niñas o niños, quieran ser astronautas o médicos, maestras o enfermeros… Si sus sueños los ayudan a ser felices, abramos nuestras manos para agarrarlos fuerte y dejarles volar!

Espero que os haya gustado, que las historias para niñ*as valientes se sumen a vuestras bibliotecas y que enseñemos a los peques que no hace falta un príncipe que nos salve para ser las mejores princesas. Nosotras mismas podremos ser lo que queramos ser 😉

¿Qué hacer con los peques?

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